miércoles, 17 de junio de 2009

La verdadera discusión sobre el museo

Un pequeño texto publicado en 2004 cuando se inauguraba el Museo de la Memoria. ¡ Cómo han cambiado las cosas entre los organismos desde ese momento!. ¿Cómo?. Les pregunto....


Desde hace años la lucha de universitarios, organizaciones de defensa de los derechos humanos, organizaciones políticas y gran parte de la sociedad civil en todo el territorio argentino persevera en los pedidos y las manifestaciones para que se acepte en este país la verdadera “versión” de los hechos a partir de 1976. Luchar por los derechos humanos le ha costado a la Argentina muchos perseguidos y muertos después de 1983 (eso no es ninguna novedad para nadie que sea parte de esta lucha) pero si lo parecerá para muchos otros. No sólo ha costado porque mucha gente se molesta con la verdad sobre sus actos en el pasado, como Astiz, Acosta y tantos más, sino también porque nada se modificó en demasía en nuestras estructuras institucionales de modo que hubo que enterarse de María Soledad Morales, del soldado Carrasco, Victor Choque, José Luis Cabezas, de los crímenes de Dársena en Santiago, entre otros, y hay, todavía, que vencer a tipos como Bussi, Patti, Rico y los Juárez.
Las luchas del pueblo argentino y de las organizaciones de derechos humanos han rendido también sus frutos. La instalación del Museo de la Memoria en la ESMA es un logro de la perseverancia en la lucha popular. Hay opiniones divididas entre los luchadores sobre si es correcta o no la existencia de un museo y su significación. Algunas organizaciones políticas de izquierda y las Madres de Plaza de Mayo comandadas por Hebe de Bonafini no están completamente de acuerdo. Hebe de Bonafini declaró públicamente que “nosotras preferimos que algún día allí se pueda hacer una escuela de arte y que se vayan los milicos, pero para eso falta mucho” , además de pedirle expresamente a Kirchner que ninguno de los gobernadores peronistas vayan al acto de inauguración del proyecto en la ESMA el miércoles próximo (cuyo derecho de ir se habían arrogado en la última reunión de gobernadores peronista de la semana pasada en Córdoba.) Otros se inclinan más hacia la postura del presidente que cree en la importancia del museo por lo importante de “mojarle la oreja” a la Armada en su propio espacio y en el lugar más emblemático de los dictadores. Y lo que en algunos pequeños ámbitos, afortunadamente, se discute es esto y no otras pantallas de banalidad. Esta es la discusión que hay que mantener y promover, no la que siempre se publica masivamente.
Esa discusión entre los que hablamos de terrorismo de Estado y los que hablan de una guerra entre dos demonios (gracias a Ernesto Sábato) no debe existir más. Continuar alimentando esa dicotomía fabricada para que los genocidas tengan alguna excusa provoca exactamente eso, darle excusas a los genocidas. Esa no es la discusión. Lo real es que se proyecta un Museo de la Memoria en la ESMA, veremos si el gobierno cumple con su construcción, y luego discutiremos para qué nos sirve ese museo, si nos sirve y no otras cosas.

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